Mensaje del II Encuentro de Cubanos residentes en Francia a la Unión Europea
Los asistentes al II Encuentro de Cubanos Residentes en Francia nos declaramos favorables a los esfuerzos de España y otros países del continente a favor de la normalización de las relaciones entre la Unión Europea y Cuba.
Subrayamos nuestro interés a que el diálogo e intercambios iniciados con Madrid puedan extenderse a la Unión Europea en pleno, en sintonía con las recomendaciones del Comisario europeo Louis Michel tras su última visita a La Habana.
La Posición Común (1996) y las sanciones aplicadas en 2003 tienen para los cubanos un lesivo contenido injerencista. Luego de varios años de practicadas, ha quedado claro que esas medidas de condicionamiento político son inapropiadas, alejaron la posibilidad de establecer el diálogo y distanciaron a nuestros pueblos. Solo sobre bases de respecto, igualdad y no injerencia podrán avanzar las relaciones en el mejor interés de Europa y de Cuba.
En esta coyuntura, nos preocupan los nuevos esfuerzos de Washington para asegurarse un alineamiento creciente de la UE a su política contra Cuba y obtener apoyo para la puesta en práctica del Plan Bush.
Denunciamos la gira que con esos fines realizó en abril el denominado procónsul norteamericano para Cuba, Caleb McCarry, por Berlín, Bruselas, Oslo, Estocolmo y Madrid, y que forma parte de las acciones de EE.UU. para coactar el debate sobre Cuba que sostendrá el Consejo de la Unión Europea en junio.
Igualmente denunciamos la reciente creación en Bruselas de la denominada Fundación Europea para la Democracia, con la asistencia del presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso. Esa fundación declaró su pretensión de impulsar la democracia en Cuba y reconoció que utilizará los mismos métodos injerencistas de EE.UU., como el financiamiento de la oposición.
Rechazamos, como una cuestión de principios, cualquier proyecto foráneo, sea de potencias, instituciones u organizaciones extranjeras, para imponer destinos a nuestro país que solo al pueblo cubano y a sus dirigentes compete decidir.
Hoy Cuba vive un momento especial de su historia. En febrero pasado, el pueblo confirmó en las urnas su firme deseo de continuidad y su fidelidad al proyecto de cambio y justicia social que triunfo en 1959; el compañero Fidel Castro dio paso a nuevos dirigentes ante el asombro de sus detractores y el país avanza en su afán por mejorar su sociedad y el bienestar de los cubanos.
Cuba tiene un reconocido prestigio por su apego a los principios y legalidad internacionales, espíritu de cooperación y vocación solidaria, recientemente fue electa al Consejo Ejecutivo de la UNESCO y al Consejo de Derechos Humanos. Como prueba de su voluntad y en conformidad al nuevo clima existente en este último, Cuba firmó dos de los más importantes pactos de derechos humanos de Naciones Unidas.
Expuestos nuestros argumentos, los asistentes al II Encuentro de Cubanos residentes solicitamos al Gobierno de Francia y al resto de miembros de la Unión Europea, a que utilicen el próximo ejercicio del Consejo en junio para normalizar las relaciones con Cuba, eliminando la Posición Común y las sanciones del 2003, y promueva un diálogo constructivo que contribuya al acercamiento entre nuestros pueblos.
París, 3 de mayo de 2008.
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